Los 7 peores medios de almacenamiento de la historia

La información se ha ido transmitiendo de generación en generación desde las paredes de Altamira hasta el Blu-Ray de hoy en día. Como todo, ha avanzado y una vez llegó la informática todo quedó digitalizado. Al principio, dispositivos grandes de unos pocos Bytes de capacidad; ahora, un ordenador portátil normal tiene un HDD de 500GB…

Pero ha llovido mucho desde entonces. El almacenamiento de datos ha ido pasito a pasito, y algunos no fueron buenos. Hoy, queremos mostraros los que creemos 6 peores medios de almacenamiento hasta la fecha.

1. El reel-to-reel

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El “reel-to-reel” (en castellano, carrete a carrete), fue un dispositivo utilizado para la grabación de voz. Lo primero que tenías que hacer era meter dos carretes en la estructura principal, desenrollar un poco de la cinta de un carrete en una bobina, alimentar la cinta magnética en el interior de la máquina y luego engancharla en la bobina opuesta.

La grabación en cintas magnéticas era una buena idea, pero si no lo habías montado todo correctamente en esta máquina, tu cinta de audio podía quedar inutilizada sin ningún remedio. Cuántos desastres me habré evitado.

2. Los cartuchos de Nintendo 64

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Después de dos intentos fallidos desarrollando una unidad óptica para sus consolas, Nintendo prefirió olvidarse de los CDs en la década de los 90. Por tanto, decidió lanzar su Nintendo 64 basada en estos cartuchos ROM, lo que le costó a la compañía enormes pérdidas en cuanto a la venta de sus consolas, y dejando a Sony el dominio de la industria del videojuego.

Y los que como yo los recuerden con nostalgia pensarán, ¿pero qué hay de malo en ellos? Hoy día, aún se siguen usando los CDs de 650MB que PlayStation implantó en su día, mientras que los cartuchos de Nintendo no albergaban más de 64MB. Los tiempos de carga eran peores   A pesar de que los tiempos de carga eran claramente superiores, los conectores de cobre que tenían contacto con el exterior eran propensos a oxidarse y su tiempo de vida era más corto. Estos también eran 15 veces más caros de producir que los CDs de Sony, lo que hizo que sus juegos fueran más caros. En definitiva, un desastre.

3. El disquete Zip

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El famoso disquete de 3.5 tuvo su éxito en la década de los 80 y 90, y a medida que las necesidades iban aumentando iban surgiendo competidores directos. El más claro de ellos fue sin duda el disquete Zip, cuyo almacenamiento inicial fue de 100MB, que multiplicaba por casi 70 la capacidad del disco flexible de 1.44MB.

Pero el “Zip-100″ no ganaría suficiente popularidad hasta que se rebajaran esos 20$ que costaba el dispositivo. Además, los primeros eran incompatibles con la mayoría de los lectores y su evolución no fue acorde al nuevo hardware que iba desarrollándose. A finales de los 90, la caída de los precios de los HDD y los CDs hicieron de esta tecnología algo obsoleto.

4. Memoria Stick

sony-memory-stickEl lanzamiento de las tarjetas de memoria flash en los 90 vino con poca competencia. La variante más popular y que todos conocéis es la tarjeta SD, aunque también existieron otros modelos como la Memory Stick de Sony. Durante años, Sony rechazó dar soporte a otros formatos de almacenamiento en sus dispositivos (¿no os recuerda al Blu-Ray?).

En principio, las Memory Stick de Sony y las tarjetas SD no parecen muy distintas. Ambos formatos se encuentran en diferentes tamaños y velocidades, pero las SD generalmente ofrecen mejores capacidades y velocidad de transferencia. Y sin embargo, las Memory Stick eran más caras.

En una industria de tal crecimiento como era y sigue siendo esta, las empresas no apostarían por un dispositivo más caro y con menos prestaciones que otro de similares características. Sin duda, un error por parte de Sony.

5. El VHS

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Sí, el mítico soporte con el que veíamos películas en nuestra infancia no es que sea una obra de arte de la ingeniería. Aunque tras aparecer en los setenta cosechó un increíble éxito hasta los noventa y la aparición del DVD, no era ni por asomo el mejor formato disponible.

Sí que lo era el Betamax de Sony, que quedó a la sombra de la innegable popularidad del VHS. Este dispositivo era más pequeño y sufría menos distorsiones que el VHS, mientras que el VCR dañaba la cinta magnética del VHS cada vez que este era reproducido. Desde un punto de vista técnico, el VHS era un desastre.

6. LaserDisc

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Unos años después del VHS y el Betamax, el LaserDisc entró en escena. Fue un gran paso en términos de calidad de vídeo, pero tenía una larga lista de problemas: eran difíciles de manejar, de almacenar y propensos a sufrir daños. Y lo que era peor, las 1800RPM necesarias para ponerlos en funcionamiento hacían el ruido de un avión en una habitación de 5 metros cuadrados.

El formato fue acusado de problemas de calidad, y los reproductores más baratos no eran capaces de visualizar su contenido sin tener problemas. Tuvieron varios problemas de lectura y el llamado “bloqueo láser”, un error en el que algunos de los discos sufrían una reacción química que los degradaba rápidamente.

Además, sólo eran capaces de grabar entre 30 y 60 minutos de vídeo en cada lado, por lo que las películas tenían que dividirse en varios discos.

7. HD-DVD

HD-DVD

Al igual que lo hicieron el Betamax y el VHS en los 80, vimos a otros dos rivales de discos de alta definición a mediados de la década del 2000. Esta vez sí ganó el formato superior, el Blu-Ray, que en 2008 dio a entender cuáles eran sus intenciones.

En un HD-DVD pueden llegar a almacenarse 15GB, 30GB si es de doble capa. Por otro lado, el Blu-Ray es capaz de contener hasta 25GB en una sola capa, el doble si es de dos, y hasta 128GB en discos de cuatro capas. Muchos juegos, películas y series de televisión se benefician de esta capacidad, que no existe en el formato HD-DVD.

De todos modos, la mayoría de las compañías de electrónica no apostaban mucho por este formato. Carecía de una protección anti copia como la del Blu-Ray y no cumplía los requisitos normalizados para los reproductores.

Fuente | Extremetech